Huerto y Jardín




Como plantar un árbol frutal

"Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol."
(Martin Luther King)

Los árboles frutales son muy fáciles de cultivar en un jardín trasero, y producen hermosas flores en la primavera y una fruta deliciosa por muchos años. Los árboles frutales son el mejor ejemplo de vida. Además de decorar tu jardín en primavera con sus preciosas flores, son una autentica fuente de agricultura ecológica de verdad. Una buena muestra del poder de la Naturaleza, con su capacidad de renovarse anualmente.

Existen 3 aspectos fundamentales a la hora de plantar cualquier árbol frutal:

  1. Escoger el árbol frutal que mejor se adapte a las condiciones climatológicas y al lugar donde va a crecer.
  2. Saber donde, cuando y como plantar el árbol frutal.
  3. Conocer los cuidados que necesita.

1. SELECCIÓN DEL ÁRBOL FRUTAL MÁS ADECUADO

  • Región:: Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de elegir una árbol frutal es es clima de la zona donde se va a plantar, es conveniente comprar los árboles en un invernadero de tu localidad, ya que seguramente habrá árboles que crezcan bien en la región en la que vives.
  • Cuando Quizás sea el aspecto más determinante en el desarrollo del frutal, sobre todo en el caso de los frutales de hoja caduca, los cuales con el acortamiento de los días y la llegada del frío en otoño-invierno entran en una fase de reposo y han de ir acumulando una cantidad de horas de frío (horas por debajo de 7ºC), de forma que cada especie requiere haber acumulado una cantidad específica de horas para poder salir del reposo invernal y que el desarrollo en la primavera sea el adecuado.
    Además también es importante dentro de cada especie elegir la variedad cuya floración o cosecha no coincida en una época en la que puede haber riesgo de heladas que arruinen la recolección. Por lo que en climas fríos, suele ser aconsejable también escoger las variedades más tardías. Al igual que cualquier planta, los árboles frutales tienen su momento ideal para enraizar y eso no significa que en otra época no vayan a crecer… pero sí es cierto que el momento de su plantación es determinante no solo para su crecimiento sino, también, para la calidad y cantidad de fruta. Por eso mismo, es importante contemplar qué árboles queremos tener y consultar en el mismo vivero cuál es el momento ideal de plantación.

Normalmente cerezos, manzanos, perales,ciruelos, se plantan entre Enero y Febrero. Los Cítricos y Melocotoneros se espera un poco más, Siempre teniendo en cuenta el las condiciones climatológicas que estamos teniendo en la zona.

  • Como comprar: Una vez decidamos qué tipo de árbol frutal vamos a plantar, podemos elegir entre plantar lo que se llama a raíz desnuda o bien aquellos que están preparados en otros formatos (como en cepellón, bolsa o maceta).

Las manzanas dulces, las ciruelas, las peras y otras frutas provienen de árboles que fueron injertados para producir la fruta más sabrosa. Aunque los árboles frutales se pueden plantar desde la semilla, los árboles resultantes no necesariamente producirán una fruta buena para comer. A fin de asegurarte de que el árbol que cultives produzca una fruta que desearás comer, lo mejor es comprar árboles jóvenes que ya fueron injertados.

2. ESCOGER EL LUGAR DONDE PLANTAR EL ÁRBOL

  • Busca un área abierta y soleada de tu jardín. En general, los árboles frutales necesitan al menos 6 horas de pleno sol para lograr un buen desarrollo y producir una fruta sana. Busca un lugar del jardín en el que ni tu casa ni otros árboles más altos le tapen la luz directa del sol. También debes buscar un área en la que no haya mucho follaje, así el árbol no tendrá que competir con otras plantas por los nutrientes y el agua.
  • Lo primero que debes hacer es calcular el tamaño que alcanzará en el futuro para colocarlo en el mejor sitio posible y no tener que trasplantarlo después.
  • También debes elegir la ubicación de tu árbol frutal imaginándolo cuando sea adulto. Ten en cuenta su ancho y calcula que sus raíces se extenderán hasta alcanzar una longitud igual a la de sus ramas. Esto significa que no debe estar demasiado cerca ni de una construcción ni de una entrada.
  • Es muy importante guardar una distancia oportuna entre árbol y árbol. Tengamos en cuenta que nuestro árbol crecerá en superficie pero, sobre todo, bajo la tierra. Un motivo más que fundamental para guardar determinados metros entre uno y otro (lo mejor, según la especie, es preguntarlo a la hora de comprarlo) para permitir que las raíces crezcan y no se roben agua entre sí.
  • Si plantas un conjunto de árboles, sepáralos unos 3 metros para que todos reciban bien la luz. Pero no más, puesto que, aislados, no pueden comunicarse a través de las raíces ni de las sustancias químicas volátiles que segregan.
  • Con aproximadamente 60 m² de terreno y combinando distintos frutales según su época de cosecha podemos asegurarnos disponer de fruta en casa durante todo el año, como por ejemplo plantando:


  • Proteger el nuevo árbol de las inclemencias con especial atención al viento. Si nuestros árboles van a estar en un lugar ventoso, lo más recomendable es intercalar setos o arbustos entre nuestros frutales que sirvan como barrera para que las raíces se mantengan ancladas en el suelo). Un lugar ideal para su ubicación puede ser cerca de una pared, sobre todo si es de color blanco, ya que así la luz solar se repartirá por toda la superficie del árbol y no únicamente por la zona que la pared no estará tapando.
  • Tienes que tener en cuenta también la temperatura de la ubicación elegida ya que los árboles frutales necesitan un ambiente cálido y estable que no sufra drásticos cambios de temperatura.
  • Revisa el drenaje que tiene el área elegida. Aparte de la luz directa del sol, el drenaje adecuado de la tierra también es una condición esencial para el buen desarrollo de los árboles frutales. La tierra no debe retener mucha agua, o las raíces de los árboles frutales se pudrirán. Si la tierra de tu jardín tiene mucha arcilla, lo que puede causar un mal drenaje, tienes otras opciones. Puedes plantar el árbol frutal en un lecho elevado o labrar y mezclar la tierra con compost para aflojarla y lograr un mejor drenaje.

3. PASOS A SEGUIR A LA HORA DE PLANTAR EL ÁRBOL FRUTAL

Cava un hoyo amplio.

Usa una pala para cavar un hoyo del doble del ancho de las raíces extendidas del árbol que vas a plantar. Las raíces de los árboles frutales tienden a crecer hacia afuera y esto les dará suficiente espacio. Asegúrate de rodear las raíces con tierra suelta para que la tierra compacta no limite su crecimiento.

- Que sea el doble de ancho que las raíces extendidas del árbol. El tamaño ideal es de 60 cm x 60 cm.

-Que no sea excesivamente profundo. Lo ideal son unos 60-70 cm de profundidad.

Añade nutrientes orgánicos (si fuese necesario) y sustrato.

Una vez hecho el hoyo, añadimos alternativamente capa de abono orgánico descompuesto y tierra hasta tapar completamente el hoyo de nuevo, formando un caballón que sobrepase 10-20 cm del nivel original del suelo.


Abrimos nuevamente el hoyo y colocamos el árbol.

Humedece bien el cepellón y húndelo lo suficiente para enterrar las raíces.El injerto debe de quedar al descubierto.. Retírate un poco del árbol y revisa que haya quedado en posición vertical. Compácta la tierra con las manos y luego con el pie para que no queden bolsas de aire.

Riega la raíz

Riega bien (tampoco en exceso para que no se pudran las raices...cuidado!!!!) el área para que la tierra se acomode y llene el hoyo alrededor de la raíz del árbol. Añade más tierra, presiona suavemente y riega de nuevo. Repite este proceso hasta que la tierra alcance el nivel del resto del suelo.

Poner un tutor si fuese necesario

Así conseguirás que crezca fuerte y recto, sobre todo en zonas con muchos vientos.

Protégelo de los animales

Bastará una protección alrededor de un metro de altura para evitar que lo dañen los animales.




El huerto y el jardín en Otoño

Del cuidado de tu jardín durante los meses de otoño e invierno depende que florezca sano y fuerte en primavera.

La limpieza y retirada de hojas secas y el abono son dos de las tareas más importantes durante septiembre, octubre y noviembre.

1. Cuidados del Césped y del terreno

Resiembra las Calvas y nutre el terreno: Principios de primavera y otoño, tras el verano, son los meses idóneos para repoblar el césped y reparar las posibles calvas del terreno.

En primer lugar, tendrás que nivelar bien el terreno, rastrillarlo y eliminar las piedras.

El césped necesita cuidados que le ayuden a reponerse tras el calor del verano. Otoño es el momento de escarificarlo (cavar pequeños agujeros para oxigenar la tierra), resembrar en las áreas despobladas y abonarlo con fertilizantes de liberación lenta en septiembre, y con fertilizante potásico en octubre. Reduce el riego.

Aprovecha el césped recogido tras la siega y las hojas secas para preparar compost.

Tras el desgaste del verano, el césped, los setos, las plantas de la terraza... necesitan abono para recuperarse. Para que tu césped se mantenga protegido y sano te aconsejamos un fertilizante de liberación lenta. Este tipo de producto suministra los nutrientes de forma uniforme durante 2 o 3 meses.

El abono más recomendable para esta estación, es el abono orgánico como el estiércol, compost, mantillo, humus de lombriz o el guano.

El comienzo del otoño es un buen momento para preparar acolchados. Los acolchados protegen las raíces del frío y de las heladas, evitan la proliferación de malas hierbas y, si se hacen con materiales orgánicos, enriquecen el suelo a medida que se van descomponiendo estos materiales.

Para realizar un acolchado que aporte materia orgánica, tienes que seguir los siguientes pasos:

  1. Aplicar una capa de restos vegetales.
  2. Colocar una segunda capa de materiales que se degraden con mayor lentitud: carbón, papel, telas no sintéticas, etc, procurando que estén bastante desmenuzados, y taparlos con unos 6 cm de estiércol maduro.
  3. Para terminar, cubrirlo todo con una capa de elementos secos: corteza de pino, paja, serrín, restos de madera, etc.
  4. Regar de vez en cuando, con el fin de asegurar la humedad necesaria.

Poda las coníferas y otros árboles de hoja perenne, aprovecha para retirar las hojas secas, débiles o malformadas y aplica abono orgánico (estiércol, mantillo... )

Después de abonar en los meses de Octubre-Noviembre no tendremos que volver a abonar hasta febrero, a excepción de algunas flores de temporada.

Evita el pisoteo del césped mojado e impide que se formen charcos permanentes que favorece la proliferación de musgo y líquenes como la fitóftora o Phytophthora, que es una enfermedad fúngica que conviene prevenir a toda costa. Ataca a las raíces y el cuello de las plantas en suelos mal drenados o regados en exceso: la absorción del agua y los nutrientes se ve dificultada por el hongo que puede acabar secando la planta por completo.

2. La poda

Con la llegada de esta estación de transición hacia el invierno, es importante prestarle atención a esos cuidados previos para prepararnos para el frío.

Nuestros arboles y plantas, a pesar de su aparente fortaleza, también necesitan prepararse para el frío. Y, antes de que pierdan las hojas, nada como una correcta poda en verde.

Las podas de otoño son únicamente podas de limpieza, planteadas para eliminar ramas secas o muertas que puedan robarle energía al árbol (energía más que necesaria para plantarle cara al frío). Así, además permitiremos que llegue más luz y también más aire al corazón del árbol, dos elementos más que necesarios ahora que empiezan a recortarse las horas de luz para ayudarle a soportar las bajas temperaturas, sobre todo si se trata de árboles caducos. Si tenemos árboles frutales o de sombra, esta poda de saneamiento (recomendable a finales de otoño) ayudará también a darle forma al árbol además de beneficiarle antes de la poda más importante del año (a comienzos de la primavera). En esta misma época (finales de otoño) es el momento ideal para hacer la última poda antes de primavera en césped (para que tenga más oxígeno durante el frío), arbustos y setos jóvenes.

Muy importante a la hora de realizar cualquier poda es:

  • Utilizar las herramientas adecuadas
  • Tener en cuenta la variedad de planta que estamos podando: Por eso es importante cortar de manera correcta según la variedad (por ejemplo: en ángulo recto si estamos podando setos, dejándoles más vegetación en la parte baja que en la alta).
  • Evitar el exceso de humedad: Evitar podar un día que haya llovido y reservar las horas del mediodía para hacerlo (si hay rocío, ya se habrá evaporado). La humedad es el peor enemigo de las podas, ten en cuenta que podar, es infringir una herida sobre todo en arboles y arbustos, y por esa herida es más fácil la aparición y proliferación de los hongos.
  • Sellar los extremos podados: Muy importante para evitar la aparición de los hongos es sellar las zonas podadas con pasta cicatrizante (un producto específico para prevenir la aparición de hongos).

3. Control de las Plagas

En otoño es muy importante tener un control de las plagas y enfermedades.

Plagas más comunes en Otoño

Procesionaria: Desde mediados de septiembre y octubre, las orugas salen de los huevos y comienzan a alimentarse del pino. Aunque suelen bajar al suelo en primavera, cada vez es más habitual ver también plagas en otoño. Éstas crean urticarias y alergias a personas y mascotas.

Caracoles: Si hay algo que sale en grandes cantidades en época de lluvias, son los caracoles. Utiliza repelentes de caracoles para mantener tus hojas tiernas lejos de ellos.

Chinche Marrón: Cuando llega el otoño las chinches empiezan a buscar donde pasar el largo invierno y es muy común encontrarlos por los huecos de nuestras casas. Se suelen identificar los ataques en plantas con manchas marrones y circulares. Las hortalizas son su gran objetivo.

Pulgones: A los pulgones les gustan mucho las plantas conhojas tiernas, como pueden ser la rúcula, espinaca o coles.Una forma de detectarlos es observar si las hojas más nuevas crecen normalmente, o están dobladas. Otra forma de saber si hay pulgones en nuestras plantas es observar si hay hormigas por la zona. En ocasiones pueden atacar juntas.

Ratones: Los roedores se dejan ver bastante durante el otoño, y suponen un problema para nuestras plantas, pudiendo dejarlas muy mermadas. Mantener la zona limpia es una forma efectiva de evitar que se acerquen, y si no queda remedio hay que utilizar productos para evitar este tipo de plagas.

Gusano de Otoño: Suelen quedarse en la punta de las ramas de los árboles y se alimentan desde el interior del capullo haciéndose cada vez más grandes. Pueden atacar todos los árboles, aunque son más frecuentes en la morera, el olmo o el roble.

Enfermedades y hongos más comunes en Otoño

Con la bajada de temperaturas y el aumento de la humedad por lluvias o nieblas, se crea el ambiente más propicio para las enfermedades causadas por hongos y bacterias.

El oídio: Un hongo que prolifera al abrigo de la humedad ambiental y las temperaturas suaves. Protege a tus árboles y arbustos de las plagas de primavera con aceite mineral. Aplícalo sobre el tronco y las ramas de los árboles.

Botrytis: Esta enfermedad se desarrolla con temperaturas cálidas y húmedas, entre 16° y 25°. Las lluvias o lloviznas o tiempo nuboso propio de estas fechas son ideales para que germinen sus esporas, esto sumado a que la fruta ya está madura aumentando la susceptibilidad hacia esta enfermedad.

Moteado: El inoculo de Moteado se conserva en el suelo o en chancros de la madera, comenzando su actividad infecciosa cuando la temperatura ronda los 18° - 23ºC y las hojas están mojadas de 12 a 18 horas.

Mildiu: El Mildiu encuentra su clima ideal cuando hay lluvias, muchos rocíos y nieblas persistentes, con temperaturas entre 20° y 26°, aunque se empieza a desarrollar a partir de 11°. Si bien es una enfermedad muy de primavera también encuentra en otoño una buena estación para infectar cultivos.






Antracnosis: Se desarrolla idealmente en temperaturas entre los 20° y 26° y con lluvias o lloviznas este hongo encuentra su máxima comodidad para extenderse e infectar cultivos.

Enfermedades de la raiz: A nivel radicular, también es una época propicia para el desarrollo de enfermedades que conllevan pudrición radicular como por ejemplo Phytophthora, Pythium, Fusarium o Verticilium.

Algunos de los métodos para prevenir y erradicar estos hongos son:

La lucha contra los hongos en los cultivos

  • Secantes para reducir la humedad: Una de las mejores soluciones para los problemas de hongos y algunas bacterias es aplicar espolvoreos con productos secantes para reducir la humedad ambiental, sobre todo en invernaderos o mallas y por supuesto también al aire libre.

Al reducir la humedad en contacto con la planta o los frutos se reduce considerablemente la capacidad de reproducción de los hongos, además se puede combinar con otra gama de productos que mejoren la resistencia de la planta y con los de origen biológico que crean un antagonismo y efecto 'barrera' con el invasor patógeno.

  • Bacillus suntilis: Complementado esta estrategia podemos aplicar productos para aplicación foliar con base de microorganismos entre los que destaca el Bacillus subtilis por su eficacia contra podredumbres tanto aéreas como radiculares tales como Fusarium spp, Pythium spp, Phytophthora spp, Rhizoctonia solani, Sclerotinia spp, Verticillium dahliae, Botrytis cinérea, Alternaría y algunas mas.

El Bacillus Subtilis es una de las bacterias más estudiadas en el mundo por su actividad antifúngica debido a la síntesis de metabolitos peptídicos de acción antibiótica (gramicidina, surfactin, iturin, y fengycin). Su actividad antagonista se completa por su alta capacidad para colonizar la zona de la rizosfera (competencia espacial).

Es totalmente respetuoso con la fauna auxiliar lo cual lo convierte en una excelente útil en los programas de lucha integrada tanto en agricultura como en jardinería. Es inocuo para las personas y los animales, sin plazos de seguridad por lo que puede usarse en los periodos de recolección y está certificado para su uso en la agricultura ecológica.

  • Cobre: Otro gran aliado para combatir los problemas de hongos, son los productos con cobre y cuya aplicación puede hacerse vía foliar o radicular. Este tipo de cobre en forma de gluconato, estimula la expresión de proteínas (PR's) relacionadas con la resistencia a enfermedades.

La aplicación del cobre en forma de gluconato permite una liberación gradual de cobre y evita su acumulación en el suelo. Esta formulación no necesita altas dosis de producto para ser eficaz, lo que permite una reducción en residuos y posibilita la aplicación tanto foliar como radicular.

Además, destaca su fácil absorción por vía radicular y foliar, así como su asimilación, y rápida translocación a todos los órganos de la planta, por lo que podemos decir que actúa de forma sistémica, tanto ascendente como descendente.

  • A parte de esto, puedes encontrar una enorme variedad de productos fitosanitarios, específicos para cada tipo de hongo y de aplicación foliar o radicular, tanto sistémicos y preventivos como curativos.

4. Plantar y Sembrar

Es el momento es idóneo para plantar en el pequeño huerto algunas de las plantas que podremos disfrutar poco tiempo después. Vamos a explicar qué clase de plantas se pueden plantar en octubre.

Habas: Se realiza en siembre directa o semillero. Separadas entre ellas 30 cm. Es un excelente cultivo para zonas donde el sustrato esté pobre, ya que es un mejorante del suelo. La planta de habas crece rápidamente, por ello, si se desea abonar el cultivo, se debe realizar a la siembra y mezclando la tierra con humus de lombriz, que es el abono de más rápida absorción por las raíces.

Esta planta es muy sensible al exceso de humedad, en especial si la base del tallo entra en contacto con el agua por mucho tiempo. Esto provoca el desarrollo de hongos y bacterias en esta parte que, al final, ocasiona pudriciones y la muerte del cultivo. La falta de riego reduce el desarrollo de la floración y el llenado de vainas, lo que reduce la cosecha.

Zanahorias: Son de siembra directa, sin trasplante. Requiere de un recipiente de, mínimo, 20 cm de profundidad. Es importante mantener el sustrato húmedo y asegurarte de que, al regar, el agua penetra, de lo contrario, un riego superficial no sería suficiente. El cultivo suele durar cinco meses, aproximadamente, pero puede variar en función de la diversidad de cultivo.

Rúcula: Es de siembra directa y no admite trasplante. En climas cálidos se puede plantar todo el año. También se puede ir recolectando las hojas, según nuestra necesidad, y dejar que la planta siga creciendo. Al tratarse de una planta de ciclo corto, y con gran tolerancia a la sombra, se puede utilizar para hacer asociación de cultivos con otras plantas de ciclo más largo, como el tomate o la berenjena.

Acelga: Tiene un ciclo de 60 días. Es una planta muy resistente que necesita pocos cuidados, tolera muy bien el sol y basta con regarla dos veces por semana. Además, es rica en vitaminas y fibra.

La acelga necesita suelos de consistencia media, ya que vegeta mejor cuando la textura tiende a arcillosa, en vez de arenosa. Requiere suelos profundos, permeables, con gran poder de absorción y ricos en materia orgánica en estado de humificación. En maceta debe tener, como mínimo, 25 cm de profundidad y unos 8 cm de distancia con otra planta, además de tener muy buen drenaje.

por Isgoaexpress



COMO HACER UN PEQUEÑO HUERTO

Desde Sembrar100 nos traen una infografía sobre cómo hacer un huerto.

La infografía es sencilla y trata los cultivos más habituales, como la patata, el tomate, la cebolla, el ajo o las fresas. Pero nos muestra de forma visual lo que tenemos que tener en cuenta para sembrar estos cultivos.

Se divide en tres apartados:

-El primero trata sobre las condiciones que hay que mirar a la hora de cultivar estas verduras y hortalizas. Cómo preparar la tierra, la exposición solar que requieren y el nivel de riego que vamos a tener darles.

Además, nos informa de las plagas y enfermedades más comunes de cada uno de los cultivos.

-En segundo lugar podemos encontrar un calendario de siembra. Es importante recalcar que dicho calendario está adaptado para la zona del Mediterráneo. Dependiendo de la zona dónde quieras hacer tu huerto deberás tener en cuenta otros factores. Cada clima es un mundo en cuanto a la siembra de verduras, pero este calendario nos dará una idea de los resistentes que son algunos cultivos al frío.

-Finalmente podemos ver las asociaciones favorables que hay entre las diferentes verduras y hortalizas y también las asociaciones no tan favorables. Algo muy importante a la hora de planificar nuestro huerto y maximizar los resultados.

¡Esperamos que os parezca interesante!






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