Huerto y Jardín

El huerto y el jardín en Otoño

Del cuidado de tu jardín durante los meses de otoño e invierno depende que florezca sano y fuerte en primavera.

La limpieza y retirada de hojas secas y el abono son dos de las tareas más importantes durante septiembre, octubre y noviembre.

1. Cuidados del Césped y del terreno

Resiembra las Calvas y nutre el terreno: Principios de primavera y otoño, tras el verano, son los meses idóneos para repoblar el césped y reparar las posibles calvas del terreno.

En primer lugar, tendrás que nivelar bien el terreno, rastrillarlo y eliminar las piedras.

El césped necesita cuidados que le ayuden a reponerse tras el calor del verano. Otoño es el momento de escarificarlo (cavar pequeños agujeros para oxigenar la tierra), resembrar en las áreas despobladas y abonarlo con fertilizantes de liberación lenta en septiembre, y con fertilizante potásico en octubre. Reduce el riego.

Aprovecha el césped recogido tras la siega y las hojas secas para preparar compost.

Tras el desgaste del verano, el césped, los setos, las plantas de la terraza... necesitan abono para recuperarse. Para que tu césped se mantenga protegido y sano te aconsejamos un fertilizante de liberación lenta. Este tipo de producto suministra los nutrientes de forma uniforme durante 2 o 3 meses.

El abono más recomendable para esta estación, es el abono orgánico como el estiércol, compost, mantillo, humus de lombriz o el guano.

El comienzo del otoño es un buen momento para preparar acolchados. Los acolchados protegen las raíces del frío y de las heladas, evitan la proliferación de malas hierbas y, si se hacen con materiales orgánicos, enriquecen el suelo a medida que se van descomponiendo estos materiales.

Para realizar un acolchado que aporte materia orgánica, tienes que seguir los siguientes pasos:

  1. Aplicar una capa de restos vegetales.
  2. Colocar una segunda capa de materiales que se degraden con mayor lentitud: carbón, papel, telas no sintéticas, etc, procurando que estén bastante desmenuzados, y taparlos con unos 6 cm de estiércol maduro.
  3. Para terminar, cubrirlo todo con una capa de elementos secos: corteza de pino, paja, serrín, restos de madera, etc.
  4. Regar de vez en cuando, con el fin de asegurar la humedad necesaria.

Poda las coníferas y otros árboles de hoja perenne, aprovecha para retirar las hojas secas, débiles o malformadas y aplica abono orgánico (estiércol, mantillo... )

Después de abonar en los meses de Octubre-Noviembre no tendremos que volver a abonar hasta febrero, a excepción de algunas flores de temporada.

Evita el pisoteo del césped mojado e impide que se formen charcos permanentes que favorece la proliferación de musgo y líquenes como la fitóftora o Phytophthora, que es una enfermedad fúngica que conviene prevenir a toda costa. Ataca a las raíces y el cuello de las plantas en suelos mal drenados o regados en exceso: la absorción del agua y los nutrientes se ve dificultada por el hongo que puede acabar secando la planta por completo.

2. La poda

Con la llegada de esta estación de transición hacia el invierno, es importante prestarle atención a esos cuidados previos para prepararnos para el frío.

Nuestros arboles y plantas, a pesar de su aparente fortaleza, también necesitan prepararse para el frío. Y, antes de que pierdan las hojas, nada como una correcta poda en verde.

Las podas de otoño son únicamente podas de limpieza, planteadas para eliminar ramas secas o muertas que puedan robarle energía al árbol (energía más que necesaria para plantarle cara al frío). Así, además permitiremos que llegue más luz y también más aire al corazón del árbol, dos elementos más que necesarios ahora que empiezan a recortarse las horas de luz para ayudarle a soportar las bajas temperaturas, sobre todo si se trata de árboles caducos. Si tenemos árboles frutales o de sombra, esta poda de saneamiento (recomendable a finales de otoño) ayudará también a darle forma al árbol además de beneficiarle antes de la poda más importante del año (a comienzos de la primavera). En esta misma época (finales de otoño) es el momento ideal para hacer la última poda antes de primavera en césped (para que tenga más oxígeno durante el frío), arbustos y setos jóvenes.

Muy importante a la hora de realizar cualquier poda es:

  • Utilizar las herramientas adecuadas
  • Tener en cuenta la variedad de planta que estamos podando: Por eso es importante cortar de manera correcta según la variedad (por ejemplo: en ángulo recto si estamos podando setos, dejándoles más vegetación en la parte baja que en la alta).
  • Evitar el exceso de humedad: Evitar podar un día que haya llovido y reservar las horas del mediodía para hacerlo (si hay rocío, ya se habrá evaporado). La humedad es el peor enemigo de las podas, ten en cuenta que podar, es infringir una herida sobre todo en arboles y arbustos, y por esa herida es más fácil la aparición y proliferación de los hongos.
  • Sellar los extremos podados: Muy importante para evitar la aparición de los hongos es sellar las zonas podadas con pasta cicatrizante (un producto específico para prevenir la aparición de hongos).

3. Control de las Plagas

En otoño es muy importante tener un control de las plagas y enfermedades.

Plagas más comunes en Otoño

Procesionaria: Desde mediados de septiembre y octubre, las orugas salen de los huevos y comienzan a alimentarse del pino. Aunque suelen bajar al suelo en primavera, cada vez es más habitual ver también plagas en otoño. Éstas crean urticarias y alergias a personas y mascotas.

Caracoles: Si hay algo que sale en grandes cantidades en época de lluvias, son los caracoles. Utiliza repelentes de caracoles para mantener tus hojas tiernas lejos de ellos.

Chinche Marrón: Cuando llega el otoño las chinches empiezan a buscar donde pasar el largo invierno y es muy común encontrarlos por los huecos de nuestras casas. Se suelen identificar los ataques en plantas con manchas marrones y circulares. Las hortalizas son su gran objetivo.

Pulgones: A los pulgones les gustan mucho las plantas conhojas tiernas, como pueden ser la rúcula, espinaca o coles.Una forma de detectarlos es observar si las hojas más nuevas crecen normalmente, o están dobladas. Otra forma de saber si hay pulgones en nuestras plantas es observar si hay hormigas por la zona. En ocasiones pueden atacar juntas.

Ratones: Los roedores se dejan ver bastante durante el otoño, y suponen un problema para nuestras plantas, pudiendo dejarlas muy mermadas. Mantener la zona limpia es una forma efectiva de evitar que se acerquen, y si no queda remedio hay que utilizar productos para evitar este tipo de plagas.

Gusano de Otoño: Suelen quedarse en la punta de las ramas de los árboles y se alimentan desde el interior del capullo haciéndose cada vez más grandes. Pueden atacar todos los árboles, aunque son más frecuentes en la morera, el olmo o el roble.

Enfermedades y hongos más comunes en Otoño

Con la bajada de temperaturas y el aumento de la humedad por lluvias o nieblas, se crea el ambiente más propicio para las enfermedades causadas por hongos y bacterias.

El oídio: Un hongo que prolifera al abrigo de la humedad ambiental y las temperaturas suaves. Protege a tus árboles y arbustos de las plagas de primavera con aceite mineral. Aplícalo sobre el tronco y las ramas de los árboles.

Botrytis: Esta enfermedad se desarrolla con temperaturas cálidas y húmedas, entre 16° y 25°. Las lluvias o lloviznas o tiempo nuboso propio de estas fechas son ideales para que germinen sus esporas, esto sumado a que la fruta ya está madura aumentando la susceptibilidad hacia esta enfermedad.

Moteado: El inoculo de Moteado se conserva en el suelo o en chancros de la madera, comenzando su actividad infecciosa cuando la temperatura ronda los 18° - 23ºC y las hojas están mojadas de 12 a 18 horas.

Mildiu: El Mildiu encuentra su clima ideal cuando hay lluvias, muchos rocíos y nieblas persistentes, con temperaturas entre 20° y 26°, aunque se empieza a desarrollar a partir de 11°. Si bien es una enfermedad muy de primavera también encuentra en otoño una buena estación para infectar cultivos.






Antracnosis: Se desarrolla idealmente en temperaturas entre los 20° y 26° y con lluvias o lloviznas este hongo encuentra su máxima comodidad para extenderse e infectar cultivos.

Enfermedades de la raiz: A nivel radicular, también es una época propicia para el desarrollo de enfermedades que conllevan pudrición radicular como por ejemplo Phytophthora, Pythium, Fusarium o Verticilium.

Algunos de los métodos para prevenir y erradicar estos hongos son:

La lucha contra los hongos en los cultivos

  • Secantes para reducir la humedad: Una de las mejores soluciones para los problemas de hongos y algunas bacterias es aplicar espolvoreos con productos secantes para reducir la humedad ambiental, sobre todo en invernaderos o mallas y por supuesto también al aire libre.

Al reducir la humedad en contacto con la planta o los frutos se reduce considerablemente la capacidad de reproducción de los hongos, además se puede combinar con otra gama de productos que mejoren la resistencia de la planta y con los de origen biológico que crean un antagonismo y efecto 'barrera' con el invasor patógeno.

  • Bacillus suntilis: Complementado esta estrategia podemos aplicar productos para aplicación foliar con base de microorganismos entre los que destaca el Bacillus subtilis por su eficacia contra podredumbres tanto aéreas como radiculares tales como Fusarium spp, Pythium spp, Phytophthora spp, Rhizoctonia solani, Sclerotinia spp, Verticillium dahliae, Botrytis cinérea, Alternaría y algunas mas.

El Bacillus Subtilis es una de las bacterias más estudiadas en el mundo por su actividad antifúngica debido a la síntesis de metabolitos peptídicos de acción antibiótica (gramicidina, surfactin, iturin, y fengycin). Su actividad antagonista se completa por su alta capacidad para colonizar la zona de la rizosfera (competencia espacial).

Es totalmente respetuoso con la fauna auxiliar lo cual lo convierte en una excelente útil en los programas de lucha integrada tanto en agricultura como en jardinería. Es inocuo para las personas y los animales, sin plazos de seguridad por lo que puede usarse en los periodos de recolección y está certificado para su uso en la agricultura ecológica.

  • Cobre: Otro gran aliado para combatir los problemas de hongos, son los productos con cobre y cuya aplicación puede hacerse vía foliar o radicular. Este tipo de cobre en forma de gluconato, estimula la expresión de proteínas (PR's) relacionadas con la resistencia a enfermedades.

La aplicación del cobre en forma de gluconato permite una liberación gradual de cobre y evita su acumulación en el suelo. Esta formulación no necesita altas dosis de producto para ser eficaz, lo que permite una reducción en residuos y posibilita la aplicación tanto foliar como radicular.

Además, destaca su fácil absorción por vía radicular y foliar, así como su asimilación, y rápida translocación a todos los órganos de la planta, por lo que podemos decir que actúa de forma sistémica, tanto ascendente como descendente.

  • A parte de esto, puedes encontrar una enorme variedad de productos fitosanitarios, específicos para cada tipo de hongo y de aplicación foliar o radicular, tanto sistémicos y preventivos como curativos.

4. Plantar y Sembrar

Es el momento es idóneo para plantar en el pequeño huerto algunas de las plantas que podremos disfrutar poco tiempo después. Vamos a explicar qué clase de plantas se pueden plantar en octubre.

Habas: Se realiza en siembre directa o semillero. Separadas entre ellas 30 cm. Es un excelente cultivo para zonas donde el sustrato esté pobre, ya que es un mejorante del suelo. La planta de habas crece rápidamente, por ello, si se desea abonar el cultivo, se debe realizar a la siembra y mezclando la tierra con humus de lombriz, que es el abono de más rápida absorción por las raíces.

Esta planta es muy sensible al exceso de humedad, en especial si la base del tallo entra en contacto con el agua por mucho tiempo. Esto provoca el desarrollo de hongos y bacterias en esta parte que, al final, ocasiona pudriciones y la muerte del cultivo. La falta de riego reduce el desarrollo de la floración y el llenado de vainas, lo que reduce la cosecha.

Zanahorias: Son de siembra directa, sin trasplante. Requiere de un recipiente de, mínimo, 20 cm de profundidad. Es importante mantener el sustrato húmedo y asegurarte de que, al regar, el agua penetra, de lo contrario, un riego superficial no sería suficiente. El cultivo suele durar cinco meses, aproximadamente, pero puede variar en función de la diversidad de cultivo.

Rúcula: Es de siembra directa y no admite trasplante. En climas cálidos se puede plantar todo el año. También se puede ir recolectando las hojas, según nuestra necesidad, y dejar que la planta siga creciendo. Al tratarse de una planta de ciclo corto, y con gran tolerancia a la sombra, se puede utilizar para hacer asociación de cultivos con otras plantas de ciclo más largo, como el tomate o la berenjena.

Acelga: Tiene un ciclo de 60 días. Es una planta muy resistente que necesita pocos cuidados, tolera muy bien el sol y basta con regarla dos veces por semana. Además, es rica en vitaminas y fibra.

La acelga necesita suelos de consistencia media, ya que vegeta mejor cuando la textura tiende a arcillosa, en vez de arenosa. Requiere suelos profundos, permeables, con gran poder de absorción y ricos en materia orgánica en estado de humificación. En maceta debe tener, como mínimo, 25 cm de profundidad y unos 8 cm de distancia con otra planta, además de tener muy buen drenaje.

por Isgoaexpress



COMO HACER UN PEQUEÑO HUERTO

Desde Sembrar100 nos traen una infografía sobre cómo hacer un huerto.

La infografía es sencilla y trata los cultivos más habituales, como la patata, el tomate, la cebolla, el ajo o las fresas. Pero nos muestra de forma visual lo que tenemos que tener en cuenta para sembrar estos cultivos.

Se divide en tres apartados:

-El primero trata sobre las condiciones que hay que mirar a la hora de cultivar estas verduras y hortalizas. Cómo preparar la tierra, la exposición solar que requieren y el nivel de riego que vamos a tener darles.

Además, nos informa de las plagas y enfermedades más comunes de cada uno de los cultivos.

-En segundo lugar podemos encontrar un calendario de siembra. Es importante recalcar que dicho calendario está adaptado para la zona del Mediterráneo. Dependiendo de la zona dónde quieras hacer tu huerto deberás tener en cuenta otros factores. Cada clima es un mundo en cuanto a la siembra de verduras, pero este calendario nos dará una idea de los resistentes que son algunos cultivos al frío.

-Finalmente podemos ver las asociaciones favorables que hay entre las diferentes verduras y hortalizas y también las asociaciones no tan favorables. Algo muy importante a la hora de planificar nuestro huerto y maximizar los resultados.

¡Esperamos que os parezca interesante!








Crear un Huerto en tu Jardín o Terraza

Crear un huerto urbano es sencillo y no requiere de una gran inversión. Puedes aprovechar un pequeño rincón soleado de tu jardín para sembrar tus propias verduras y saborer frutas de tu propia cosecha. Si no tienes jardín y quieres convertir tu terraza en un pequeño huerto puedes utilizar grandes maceteros, sacos de rafia, mesas de cultivo o crer una cama de cultivo con cercas de madera o traviesas que se apoyan sobre el suelo y se rellenan con suatrato para huerto.

Como crear un Huerto en tu Jardín o terraza

A la hora de crear un Huerto en un pequeño jardín hay que tener en cuenta 2 factores fundamentales. El sol y el Agua, son los dos factores más importantes para tener exito y que nuestras hortalizas crezcan sanas y fuertes.

La mayoría de las plantas necesitan entre 5 y 6 horas de sol al día para desarrollarse adecuadamente, de ahí que sea aconsejable colocar los cultivos en una orientación sur o suroeste. Sin embargo hay hortalizas que se adaptan muy bien a las condiciones de de semisombra, como las de hoja verde y las aromáticas, o incluso de sombra como las freasas. Por eso es muy importante planificar y estudiar lo que queremos plantar.

Nunca en espacios húmedos o con tendencia a encharcarse puesto que es el lugar preferido de las plagas y se destruiría toda la cosecha.

No hay que olvidarse de disponer de un espacio para guardar los útiles de trabajo y los elementos de decoración y utilización. También es muy conveniente prever una zona donde almacenar la tierra, el estiércol y los restos de cosechas antes de eliminarlos o compostarlos.

1. Preparar el Terreno: Sustrato y Abonos

  • Si el huerto se prepara en una esquina de un jardín.

Busca un lugar soleado, protegido del viento y donde pueda llegar el agua de riego.

Es importante delimitar bien el terreno donde vamos a realizar nuestro huerto, protegiendolo de mascotas y niños pequeños.

Preparar el terreno es muy importante para conseguir una tierra fértil, mullida, profunda, con buen drenaje y que al mismo tiempo sea capaz de retener el agua. Lo primero que tienes que hacer es quitar las malas hierbas, puedes hacerlo a mano o utilizar un herbicida específico. Existen tres tipos básicos de herbicidas que nos ayudan a combatir las malas hierbas: los herbicidas totales y persistentes, los herbicidas totales sin persistencia y los herbicidas selectivos. Dependiendo del número de malas hierbas, su tipo, y si tenemos o no cultivos, utilizaremos unos u otros.

A continuación, debes labrar a unos 30-40 cm de profundidad remover bien la tierra y deshacer todos los terrones. Por último, alisa el terreno con un rastrillo.

Es conveniente en las primeras fases de creación del huerto incorporar un buen Sustrato específico para huerta.

Quince días antes de sembrar debes Abonar el terreno: Existen abonos específicos para huerto . Los granulados se esparcen o entrecavan en el terreno, mientas que los líquidos (que suelen ser de efecto rápido) se diluyen en el agua del riego..

  • Si el huerto se prepara en una terraza o patio.

Maceteras de madera, pequeñas mesas de cultivo, sacos de rafia o minihuertos verticales son algunos de los soportes idóneos para iniciarte en el cultivo y optimizar al máximo el espacio de tu terraza, patio o jardín. Una de las ventajas de estos soportes es que son ligeros, fáciles de mover y trasladar en busca del sitio adecuado para el crecimiento de las semillas y plantones.

Si el espacio no es un problema, puedes utilizar mesas de plantación en el suelo. Tienen más fondo y capacidad para aumentar el número y las especies de tu huerto. Además, te permiten cultivar hortalizas que crecen a lo alto como tomateras, guisantes y judías. Las camas de cultivo, cercos de madera sin fondo que se colocan directamente sobre el terreno, son otra opción para disfrutar de un huerto tradicional con una imagen ordenada. Para favorecer el drenaje y la profundización de las raíces es conveniente retirar la capa de hierba y apoyar la cama sobre la tierra desnuda.

Lo primero que tienes que hacer es rellenar los recipientes con una fina capa de gravilla para mejorar el drenaje. A continuación añadea a los recipientes (maceteras, sacos, mesas de cultivo, camas de cultivo, etc...) un buen sustrato, existen muchos tipos de sustratos, los tienes específicos para huerta, 100% ecológicos, universales, etc....

Los nutrientes de los sutratos se agotan a los 45 días, es en ese momento cuando tienes que empezar a abonar. te recomendamos que uses un buen fertilizante de liberación lenta. Lo puedes utilizar líquido o granulado teniendo en cuenta la superficie y las plantas que quieras sembrar.

2. El Riego

  • Huerto en el Jardín

Nunca se debe pasar de 1 o 2 riegos diarios aportando la dotación diaria (de 5 a 10 litros/m2) en un total de 30 a 40 minutos. Estas recomendaciones son generales, y dependen de muchos factores (clima, suelo, plantas, etc.), por lo que deberemos adaptarlas a nuestras condiciones particulares.

La mejor hora para regar es a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, ya que son las horas más frescas. Sobretodo, debe evitarse el riego en las horas de máxima radiación solar y evitar regar en exceso para no provocar encharcamientos. Los encharcamientos provocan un debilitamiento del césped, por lo que es más sensible al ataque de los hongos. Además, si recibe demasiada agua, no la absorbe bien y se pierde por infiltración profunda, desaprovechando la mayor parte.

Los sistemas de riego automático por goteo o exudación son una opción con muchas ventajas para los huertos en el suelo del jardín o en camas de cultivo.:

Aprovechan al máximo el agua.,Concentran el riego en las raíces. Reducen el riesgo de hongos y enfermedades porque no mojan el follaje. Ahorran trabajo, al ser automáticos.

Es recomendable instalar un programador de riego que controle lafrecuencia y cantidad de agua. Existen tuberias con los goteros integrados y otras en la que debes de hacer los agujeros según la disposición de tus plantas en el huerto. También las hay con caudal fijo y otra con el caudal variable.

Si no tienes posibilidades de instalar un sistema automático, siempre tienes la opción de regar tu mismo con una manguera o una regadera, teniendo en cuenta siempre la época del año, la especie y la fase de desrrollo de la planta.

El periodo de riego, según las condiciones climáticas en España, varía normalmente entre Marzo y Septiembre, aunque en las zonas más cálidas se alarga un poco más hasta Noviembre. Dependiendo de la zona geográfica y las características/exigencias de cada jardín, se puede regar, de forma general, de la siguiente manera (Siempre sin llegar a encharcar el terreno):

  • De noviembre a marzo: Cada 20 días si no llueve de forma significativa durante este tiempo.
  • Abril y Mayo: Días alternos o cada dos días en caso de primaveras suaves.
  • De junio a agosto: Riego diario. En zonas muy secas con veranos muy cálidos es aconsejable regar 2 veces al día (mañana y tarde).
  • De septiembre a noviembre: Días alternos o cada dos días en caso de otoños suaves.
  • Huerto en terraza o patio

En huertos pequeños, semilleros y otros soportes de cultivo lo ideal son los riegos cortos y frecuentes. Ten en cuenta que en los sacos de rafia y en las macetas el agua se agota antes que en el suelo. Intensifica el riego con la subida de temperaturas y el crecimiento de las plantas. Intenta no mojar las flores y hojas para evitar que surgan hongos.

3. Planificación del huerto

Una vez que ya tenemos el espacio y la tierra preparada necesitamos planificar bien los que tenemos y lo que queremos plantar. Es importante tener en cuenta donde se encuentra nuestra huerta, la época del año en la que estamos y lo que queremos obtener.

La rapidez de la germinación depende en gran parte de las condiciones climáticas y de la hortaliza considerada. No es fácil saber el tiempo en que se produzca la cosecha y por lo tanto, el momento exacto de la recolección ya que el rendimiento y la precocidad varían mucho según el suelo y el tiempo.

Parcela y organiza el huerto para agrupar las plantas con las mismas necesidades de riego, sol, nutrientes y sustrato. Ten en cuenta también la distancia que necesita cada planta para crecer adecuadamente y el tipo de raices que poseen.

Aquí tienes varios ejemplos de las distintas necesidades especiales de algunas hortalizas:

Tomates, patatas y berenjenas: gran cantidad de abono orgánico en el sustrato.
Judías, habas y guisantes: rotar con coles y coliflores.
Coles y coliflores: necesitan muchos nutrientes.
Cebollas, zanahorias y puerros: necesitan poca agua y nutrientes.

En nuestroCalendario de Siembra tienes un cuadro orientativo de la cantidad de riego y la distancia a plantar en cada especie.

4. La siembra

Antes de comenzar a sembrar, debemos cerciorarnos que la tierra está lo suficientemente húmeda para poder cultivar. Debemos sembrar cada cultivo a la profundidad que requiere, ya que por enterrarlas demasiado profundas, pueden no germinar.

La rapidez de la germinación depende en gran parte de las condiciones climáticas y de la hortaliza considerada. No es fácil saber el tiempo en que se produzca la cosecha y por lo tanto, el momento exacto de la recolección ya que el rendimiento y la precocidad varían mucho según el suelo y el tiempo.

Antes de sembrar tenemos que tener claro distintos conceptos:

Semilla: Existen distintos tipos de semillas. Normalmente las semillas comerciales vienes en sobres don de se indica la especie y sus necesidades de siembra (época del año, cantidadd e agua, distancia entres emillas,etc...)

Plantel o plantón o taco de planta:: Son semillas ya germinadas. El tamaño del brote puede depender de la planta, pero hemos de descartar aquellos que sean demasiado pequeños o demasiado grandes. Sabemos que es demasiado pequeño si todavía tiene las primeras hojas de brote y es demasiado grande cuando el plantel empieza a secar y a coger un color amarillo por falta de agua o nutrientes en el recipiente de siembra. Utilizar plantel es la forma habitual de conseguir nuestras plantas para horticultura urbana.

Semillero: Son recipientes preparados con compartimentos individuales para semillas. Estos compartimentos suelen tener una media de 10cm3 de capacidad. En la época de siembra de cada especie se llenan estos compartimentos de sustrato y se planta una semilla en cada uno. De esta manera cuando empiezan a germinar se pueden quitar los brotes con raíz y tierra (todo junto) para trasplantar en su ubicación definitiva. Usando semilleros ahorramos espacio de nuestros huertos urbanos para poder tener nuestro propio plantel. Los semilleros profesionales suelen ser de poliespán, corcho o plásticos con capacidad para cientos de semillas por bandeja (habitualmente sobre 300 unidades). Los agricultores urbanos de andar por casa también podemos reutilizas los embases de yogurt o petits, que para el caso también nos valen.


Las semillas deben germinar en semillero antes de llevarlas al lugar definitivo. Si optas por sembrarlas directamente en el suelo tienes que enterrarlas a una profundidad equivalente a tres veces su tamaño y después apisonar la tierra con un rulo. Los semilleros te permiten anticipar la siembra de algunos cultivos para obtener plantones listos en mayo. Siembra una o dos semillas en cada alveolo, llena con sustrato, riega de forma suave y emplaza el semillero en un lugar luminoso pero fuera del sol directo y a una temperatura templada (entre 15° y 18°).

Existen plantas que no necesitan semillero, como es el caso de muchos bulbos, como la patatas, cebolla, ajo...que se plantan directamente en la tierra. Otras semillas necesitan semilleros protegidos y otras se plantan directamente en el suelo. Todo depende de la especie y la época del año en la qiue quieras plantar.

En nuestrocalendario de Siembra puedes ver la época de siembra de las distintas verduras y hortalizas, y cuando se preparan los semillero o se planta el plantón.

Aquí tienes varios ejemplos:

Hortalizas de todo el año


Semillero Siembra directa de semilla
Trasplante o plantación de plantel Cosecha
Espinaca

No No A partir de 2-3 meses
Lechuga

No Plántulas de 8 cm A partir de 2-4 meses
Perejil

No No A partir de 3 meses
Zanahoria

No No A partir de 3-4 meses
Rabanito

No No A partir de 4-5 semanas



Hortalizas de primavera-verano


Semillero Siembra directa de semilla Trasplante o plantación de plantel
Cosecha

Albahaca

Marzo-Mayo No Mayo Desde comienzos del verano

Tomate

Febrero-Mayo No Plántulas de 3-4 hojas A partir de 4-6 meses

Calabacín

No Febrero-Junio Plántulas de 15 cm A partir de 3 meses

Patatas

No Febrero-Junio No A partir de 3 meses

Berenjena

Diciembre-Abril No Plántulas de 12 cm A partir de 5 meses



Hortalizas de otoño-invierno


Semillero Siembra directa de semilla Trasplante o plantación de plantel Cosecha

Cebolla

Septiembre-Febrero No Cuando las hojas alcanzan cierto grosor A partir de 5 meses

Pimiento

Enero-Mayo No Plántulas de 3-4 hojas A partir de 5-6 meses

Brócoli

Mayo-Agosto No Plántulas de 12 cm A partir de 5-6 meses

Puerro

Primavera y otoño Primavera y otoño Plántulas de 8 cm A partir de 7 meses

Coliflor

Mayo-Agosto No Plántulas de 15-20 cm A partir de 6-7 meses


También tienes que tener en cuenta la Rotación de Cultivos: La rotación de cultivos consiste en alternar plantas de diferentes familias y con necesidades nutritivas diferentes en un mismo lugar durante distintos ciclos, evitando que el suelo se agote y que las enfermedades que afectan a un tipo de plantas se perpetúen en un tiempo determinado .Además de evitar riesgos de parásitos y plagas, la rotación de cultivos permite tener cosechas en épocas diferentes, y evita la proliferación de las malas hierbas.


5. El mantenimiento de la Huerta: Tu huerto mes a mes.

En el proximo post os indicaremos las actividades que debemos realizar en nustra huerta según el mes y la época del año en la que estemos.

Aquí os dejamos un pequeño resumen para que vayais aplicando la tarea.

PRIMAVERA VERANO OTOÑO-INVIERNO
preparar la tierra proteger las plantas del sol y calor prevenir y controlar hongos y enfermedades
plantar arboles y frutales cosechar verduras de verano plantar arboles y frutales
vigilar las heladas tardías controlar plagas y malas hierbas
sembrar verduras de otoño e invierno
trasplantar plantones de semilleros a la tierra hacer semilleros de otoño e invierno proteger los cultivos del frio



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